Tips sobre detección temprana del cáncer infantil
Recomendaciones específicas para la leucemia y el linfoma

Los tipos más frecuentes de cáncer se pueden dividir en dos grandes grupos: las enfermedades hematológicas (leucemias y linfomas) y los tumores sólidos.

En el caso de los niños, el cáncer más frecuente es la leucemia, seguida de los tumores del sistema nervioso central. Sin embargo, en la adolescencia son más habituales los linfomas de Hodgkin, los tumores óseos y los del sistema nervioso central.

La leucemia

Es una enfermedad de la sangre producida por la multiplicación incontrolada de unas células que se denominan “blastos”, que se originan en la médula ósea. El tiempo de presentación de los síntomas es breve, generalmente menos de un mes.

Los signos y síntomas de una leucemia pueden ser:

  • Palidez marcada
  • Cansancio o astenia
  • Irritabilidad no justificada
  • Fiebre de origen desconocido
  • Adenopatías generalizadas (incremento del volumen de ganglios)
  • Hematomas no justificados (moretones en piel) ganglios)>
  • Dolor óseo persistente (4-6 semanas) o no justificado
  • Infecciones persistentes o recurrentes de vías respiratorias altas
  • Incremento del tamaño de hígado y/o bazo (hepato-espelnomegalia)

RECUERDA que en caso de sospechar de una leucemia, tu niño debe ser evaluado por un profesional de salud para la realización de un hemograma y una extensión de sangre periférica.

Si el hemograma o la extensión de sangre periférica son sugestivos de leucemia, su niño debe ser derivado de forma inmediata a un centro especializado.

El linfoma o cáncer de los ganglios

Es una enfermedad a los ganglios linfáticos; por lo tanto, puede darse en cualquier lugar del organismo donde existan ganglios linfáticos o en los órganos linfoides (bazo, timo, amígdalas, intestino).

Las adenopatías o crecimiento de los ganglios en los niños con frecuencia son benignas.

Si aparecen una o más de las siguientes características, sospechar de un linfoma:

  • Adenopatías no dolorosas, adheridas o duras
  • Adenopatías mayores de 2 cm de tamaño
  • Adenopatías que aumentan de tamaño progresivamente
  • Malestar general, fiebre, pérdida de peso
  • Adenopatías axilares (en ausencia de signos de infección local o dermatitis)
  • Adenopatías supraclaviculares

Se conocen 2 grandes tipos de linfoma: los linfomas de Hodgkin y los linfomas no Hodgkin.

El linfoma de Hodgkin se presenta típicamente con adenopatías (crecimiento de ganglios) no dolorosas cervicales y/o supraclaviculares, aunque también puede darse en otras localizaciones. El tiempo de la enfermedad es largo (meses), pocos pacientes presentan síntomas sistémicos (prurito, sudoración nocturna, fiebre y pérdida de peso).

El linfoma no Hodgkin es de presentación aguda ( < 3 meses) y de progresión rápida, pudiendo presentarse como adenopatías, disnea, síndrome de vena cava superior o distensión abdominal.

La dificultad respiratoria es un síntoma que puede indicar afectación toracomediastínica por un linfoma, pero que puede también simular otras patologías como el asma.

La dificultad respiratoria asociada a los signos de alarma previamente descritos, sobre todo en ausencia de respuesta al tratamiento broncodilatador, es indicación de derivación inmediata a un centro de mayor complejidad.

La presencia de masa mediastínica o hiliar en la radiografía de tórax en un niño o adolescente, es indicación de derivación inmediata a un centro de mayor complejidad.

Cuidemos a nuestros niños estando atentos a su salud y detectando a tiempo cualquier anormalidad. Si quieres saber más sobre detección temprana del cáncer infantil haz clic aquí https://goo.gl/QkQJk8

Dra. Essy Maradiegue Chirinos
Médico Asistente Departamento Pediatría Oncológica
Instituto Nacional de enfermedades Neoplásicas (INEN)
CM #38491 - Especialista en Oncología #21897